Crisis comercial: persianas bajas en Pilar

SCIPA advierte por el deterioro comercial y laboral en Pilar

La Sociedad de Comerciantes, Industriales, Propietarios y Afines de Pilar (SCIPA) volvió a encender las alarmas sobre la crítica situación que atraviesa el distrito. En un comunicado difundido a comienzos de septiembre, la entidad advirtió sobre la caída sostenida del consumo, el cierre de locales y el avance de la informalidad laboral.

El detonante de la advertencia fue una imagen que recorrió los medios locales: una fila de aproximadamente doscientos metros de personas esperando ser convocadas para cubrir puestos de operarios. Para SCIPA, esa postal “puso rostro a una realidad que no se puede desconocer”.

El presidente de la entidad, Alfredo Ventura, recordó que las advertencias vienen de largo. “Llegamos a contabilizar más de once locales cerrados en apenas cien metros. Nos criticaron, pero no estábamos haciendo política partidaria: estábamos describiendo lo que veíamos todos los días en nuestras calles”. Ventura advirtió que, si no hay un cambio profundo de rumbo económico, “el comercio corre un serio riesgo de implosionar”.

El vicepresidente Enrique Bértola puso el foco en la retracción de las ventas y el avance de la informalidad. “Cuando un comercio deja de vender, empieza a recortar gastos. Cuando ya no puede recortar más, reduce personal. Y cuando tampoco eso alcanza, baja definitivamente la persiana”.

El secretario general Mauro Moris cuestionó la desconexión entre los discursos oficiales y la realidad cotidiana: “Nos hablan de una recuperación económica y difunden datos de un crecimiento que directamente no existe en el día a día”.

El contexto agrava el panorama. En el Parque Industrial de Pilar, la cámara empresaria advirtió que entre 40 y 50 empresas podrían cerrar si no cambia la política industrial, tras registrar una caída cercana a 7.000 empleos en los últimos meses.