Los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y de Estados Unidos, Donald Trump, sostuvieron este sábado una conversación telefónica de aproximadamente hora y media en la que abordaron la guerra en Ucrania, la situación en Irán y el estado de las relaciones bilaterales, en un diálogo calificado por Moscú como “profesional y muy constructivo”.
La llamada, iniciada por la Casa Blanca, se produjo con motivo del 250° aniversario de la independencia de Estados Unidos. Putin felicitó a Trump por la fecha y recordó el papel histórico de Rusia en apoyo a la independencia de las trece colonias norteamericanas. Según el asesor presidencial ruso, Yuri Ushakov, esta ha sido la cuarta conversación telefónica entre ambos mandatarios en lo que va de año.
En el núcleo del diálogo estuvo Ucrania. Putin expuso a Trump la “situación real” en el campo de batalla, donde las fuerzas rusas avanzan a lo largo de toda la línea de contacto, y reiteró que Rusia tomará el control total del Donbás pese a los esfuerzos de Ucrania por mantener sus posiciones. El mandatario ruso subrayó su preferencia por una solución política y diplomática del conflicto, aunque condicionada a que se tengan en cuenta “los enfoques fundamentales rusos”, y acusó a Kiev y a sus aliados europeos de apostar por prolongar e incluso intensificar las hostilidades.
Por su parte, Trump reafirmó su disposición a facilitar un cese rápido de las hostilidades y a buscar una solución pacífica a la crisis. El mandatario estadounidense vinculó el fin del conflicto con la posibilidad de desbloquear una cooperación económica más amplia entre ambas potencias.
En cuanto a Irán, Putin expresó su esperanza de que las negociaciones entre Washington y Teherán, basadas en un memorando de entendimiento conjunto, puedan producir soluciones mutuamente aceptables a largo plazo, y ofreció la disposición de Rusia a brindar asistencia práctica para la desescalada. Trump agradeció la “equilibrada postura rusa” y sus “constructivas propuestas”.
Sobre las relaciones bilaterales, ambos líderes subrayaron la importancia de preservar los “lazos históricos” y mantener una comunicación constante en los ámbitos político-militar y económico. Putin renovó su invitación a Trump para que visite Rusia y acordaron mantener contacto regular. La conversación tiene lugar en la antesala de la cumbre de la OTAN que se celebrará en Ankara los días 7 y 8 de julio, donde se espera que Trump aborde con los aliados la posición de Estados Unidos frente al conflicto ucraniano.
